Susana Solís Esquinca F&S
La diputada María Isabel Rodríguez Jiménez, cuñada de la senadora Sasil de León Villar, arremetió contra las políticas de inclusión a favor de la comunidad LBGTQ+, aprobadas por el Congreso de Chiapas, pronunciando un discurso del medioevo y contrario a los principios de un partido de izquierda como el que representa (Morena).
Ni los panistas se atrevieron a tanto
La senadora Sasil logró “colar” a dos cuñadas en el legislativo local que, además, contradictoriamente, encabezan -una de ellas- la comisión de diversidad cuyo hueso no quiere soltar pese a que se lo han pedido y por el contrario, se ha convertido en un lastre para el avance en materia de derechos humanos.
Lo que causa extrañeza es que en la pasada precampaña de su cuñada para aspirar a la gubernatura y que finalmente se decantó a favor de Eduardo Ramírez, la ahora coordinadora de elecciones de Morena, Citlaly Hernández, defensora de esa comunidad, fue una de las políticas que más apoyó dicha precampaña y ahí no valieron “los valores” de la diputada, solo el interés.
Es sabido que Sasil de León volverá intentar estar en la boleta para Chiapas en el 2030, que podría traer toda la artillería morenista a su favor vía Citlaly Hernández, y su familia no le ayuda. Flaco favor le hace a la política echándose encima y con toda razón, a todos los grupos de activistas que están a favor de los derechos fundamentales.
El territorio da resultados
Los últimos golpes contra la delincuencia común que ha asestado la Fiscalía General del estado es sin duda consecuencia del trabajo en territorio que realiza su titular, Jorge Llaven Abarca.
Las reuniones que ha sostenido en Tuxtla Gutiérrez con colonos y vecinos, le han proveído una carta de navegación para combatir esa delincuencia que lastima al ciudadano común, como el caso de los extorsionadores venezolanos y colombianos conocidos como “gota a gota” y que se habían convertido en una verdadera amenaza en la capital chiapaneca.
Hay que reconocer que es la primera vez que un fiscal se atreve a salir a las calles, recorrerlas, escuchar a la población, lo que se ha traducido en resultados tangibles.
Tejiendo fino
La secretaria general de Gobierno y Mediación de Chiapas, Dulce Rodríguez Ovando construye desde abajo, con tacto fino, discreto y certero para mantener los niveles de gobernabilidad acorde a los esfuerzos que en materia de seguridad se están logrando para recuperar la paz en la entidad.
Le ha tocado mediar los conflictos más añejos que otras administraciones dejaron correr. En sesiones maratónicas Rodríguez Ovando ha tenido que escuchar largas e intensas historias de despojo, desplazamientos, agresiones entre grupos ideológicamente rivales e incluso hasta disputas familiares para llegar acuerdos que logren la reconciliación al interior de las comunidades. Un trabajo extenuante que requiere de toda la vocación y sobre todo de atención.
That’s All.



