Mary Jose Díaz Flores/F&S
Las terapias de conversión son en muchos casos practicadas con técnicas de horror contra quienes son sometidos a estos métodos ampliamente cuestionados por organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, y con los cuales se intenta que una persona acepte su género biológico.
En este sentido la diputada, María Isabel Rodríguez, de Morena, hizo uso de la tribuna del Congreso del Estado para defender estas terapias, mismas que por sí, la legisladora no lo sabe, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha prohibido al considerar que constituyen una violación a los derechos humanos, porque atentan contra la dignidad, la integridad y el libre desarrollo de la personalidad.
Sin embargo, a la diputada María Isabel Rodríguez, ya le gustó llamar la atención con el tema relacionado a la diversidad sexual, por eso, mientras el gobernador, Eduardo Ramírez instituyó el 17 de cada mes como Día Estatal de la Lucha contra la Lesbofobia, Transfobia, Bifobia, Homofobia y otras formas de discriminación por diversidad sexual y de género, ella, el mismo día, usó la tribuna para rechazar esta condición y pedir que se practique en casa, para cuidar de las infancias.
Pero no le bastó ese discurso, tras las críticas a favor y en contra, lanzó un mensaje desde sus redes sociales, donde con palabras muy cuidadas, para no parecer que discrimina a la comunidad LGBT, insiste en una provocación y en una reacción violenta de ciudadanos por su discurso en la tribuna del Congreso del Estado, y asegura que no hay discriminación en lo que dice. Aunque en el poder legislativo usó un vocabulario considerado de exclusión.
Ahora bien, el Congreso del Estado que es integrado por la mayoría de diputados de Morena, partido al que ella pertenece, desarrolló consultas ciudadanas en materia de Identidad de Género y de Acciones Afirmativas y en este sentido, la legisladora de nuevo hizo uso de la tribuna para ahora, manifestarse a favor de las “Terapias de Conversión”.
En Chiapas estos tratamientos están prohibidos porque consisten en sesiones de presión psicológica, manipulación emocional, aislamiento, humillaciones, castigos, tratamientos pseudocientíficos, prácticas religiosas coercitivas e incluso actos de violencia física.
La propuesta para que se eliminara en la entidad el uso de estas terapias fue aprobada hace meses en el Poder Legislativo, pero es hasta ahora, que la legisladora de Morena se entera y asume esta posición de debate e incluso a toro pasado, le reclama a Andrea Negrón, de Movimiento Ciudadano, el haber votado la iniciativa, al defender las terapias que según Rodríguez eran benéficas y le permitían a los padres de familia tener decisión sobre las conductas de sus hijos.
Pero la homosexualidad no es una enfermedad como la legisladora morenista pretende hacerlo ver, tan es así que la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales hace más de tres décadas, aunque seguramente la diputada morenista no se ha enterado.
En fin, ni siquiera el Partido Acción Nacional, que es uno de los más conservadores, se ha atrevido a tanto en el Poder Legislativo. Lo que llama la atención es que está contra todos los lineamientos de inclusión de su partido y del trabajo de sus homólogos legisladores que siguen trabajando temas a favor de la diversidad sexual.
Con Filo
¿Será sancionada la legisladora Isabel Rodríguez por su partido, Morena al asumir una posición distinta a la que refieren los principios de este instituto político?
Maryjose52@hotmail.com
Cel 9615793947



