^ La Familia De león Villard impone sus «creencias» desde la Trbuna del Congreso estatal
¿Qué pasa cuando los “espacios democráticos” ganados por las minorías terminan en manos de las élites políticas? El resultado es el retroceso político y social.
Gabriela Coutiño
En el Congreso de Chiapas estalló la polémica cuando la Diputada María Isabel Rodríguez, cuñada de la Senadora Sasil de León Villard -las dos del Partido MORENA- se pronunció contra la comunidad LGBTTTIQ+ diciendo: «estoy en contra de la diversidad sexual» y sugiriendo que quienes deciden cambiar de género ejerzan su derecho «en casa».
Pero el conflicto, que tuvo como efecto la unidad del resto de la bancada del Partido Morena y sus aliados -a pesar de tardar seis días- no es de ahora.
Sahara Munira José Flores, otra cuñada de la Senadora Sasil De León y suspirante por gobernar Chiapas en el 2030; fue acusada en el “Proceso Electoral 2024” de usurpar una curul estatal que le correspondía a las minorías.
Simular para conservar el “Poder Político”
De hecho, el conflicto de la Familia De León Villard con la diversidad chiapaneca va más allá de atentar contra las libertades establecidas en la Constitución Política Mexicana.
Significa alentar el discurso de odio, la simulación y usurpación, el nepotismo, dudas sobre la representación real en el Congreso y, continuidad en el “olvido institucional a la diversidad.
Reflexión
El país está divido y pocas cosas lo unen.
El deber institucional de quien toma una tribuna es procurar el “Bien Común”, porque los Derechos son para todos.
Nadie puede secuestrar la política en Chiapas y nadie puede pensar que habrá gobernabilidad desde legislar confrontándose con los sectores sociales.



