Irma Ramírez Molina/F&S
La enésima movilización de los normalistas #Mactu confirmó la falta de imaginación para cambiar en la lucha “magisterial” y su sangre radical que, en estos tiempos queda más que claro que ya no caben, al contrario, provoca que resurja el rechazo ciudadano y la antipatía a su violencia –su única estrategia, o al menos la que más usan─ que no permiten avanzar como sociedad.
Nunca hemos estado de acuerdo con la lucha magisterial radical y la lucha normalista que lo mal imita (relevo generacional de una #CNTE sin llenadera), maestros que tienen todo (como trabajadores sindicalizados mexicanos) y nunca estarán conformes, porque cuando se compara lo que ganan con respecto de los índices en materia educativa, de Chiapas particularmente, no se encuentra punto de comparación, equilibrio y corresponsabilidad.
Queda claro que la movilización social perdió credibilidad en la lucha magisterial: el magisterio aloja en los normalistas un odio reciclado que no tiene enemigo visible como en aquellos viejos tiempos cuando nació la #CNTE (el PRI los reprimía) y toman a la ciudadanía, a la sociedad como sus Molinos de Viento a quienes combaten y no miden las consecuencias negativas de sus actos porque esas, precisamente, son sus ganancias.
La Nueva ERA tiene que replantear una discusión pública a favor de la sociedad chiapaneca: mandar fuera de Tuxtla Gutiérrez a la Normal Mactumatzá e implementarle mecanismos de control institucional, para que vuelva a su origen, la de generar un magisterio al servicio de los más pobres y ya no sea más un nido donde lo que menos sale son maestros y que solamente los utilizan como carne de cañón cuando hay que “presionar” al gobierno y lastimar a la sociedad, porque lo marca el calendario, aunque no haya razón o motivo.
Sacarla de Tuxtla, ubicarla donde realmente se necesita (zona indígena, la Sierra) y comenzar a depurarla del discurso toxico anti-gobierno que ha terminado en un odio a todo y a todos que afecta desde hace muchos años, a tuxtlecos y chiapanecos: no se trataría de sacarla y mandarla lejos para olvidarla, sino retomar la institucionalidad y revisar la oferta curricular, generar un nuevo modelo educativo que la sitúe como una Escuela Normal de alto nivel, de calidad, con prestigio y que mantenga su objetivo central de ser para los hijos de los campesinos, no guerrilleros al servicio de la #CNTE que mantengan el radicalismo.
Todas las condiciones están dadas y hace mucho llegó se debió hacer, no hay que caer en sus provocaciones, porque ganarían otro sexenio y condenarían a los chiapanecos a soportar sus abusos y sus expresiones violentas cuando les de la gana: basta, ya no más.
BASE DE DATOS…-
Corrieron a Pepe Bezares (José Domingo Bezares Vázquez) del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP) y no dude en breve saldrá las verdaderas razones de su salida, en donde corren toneladas de dinero como el río Usumacinta en esa oficina de #seguridad y con ello, cayó la coyotada #Pablista refugiada en esa extensión del gabinete ampliado; lo que si es que no sirvieron las llamadas de auxilio del exmandatario, porque el zarpazo jaguar fue contundente y confirmó quién manda, no como antes, que hasta promocionaban sus calvicies con total impunidad .*
Y llegó Flor de María Guirao Aguilar, la primera mujer al frente de esa dependencia, con mucha capacidad para encabezarla, sin lugar a dudas, pero, con el manto de sospecha por un personaje íntimamente vinculado a ella: Alfredo Ramírez Guzmán, Subsecretario de Educación Federalizada, líder del próximo partido político estatal del #Humanismo al que se le conocen más mañas que virtudes y que sin duda, tratará de incidir en las decisiones de la ahora diputada local con licencia de Redes Sociales Progresistas; sólo resta decir “aguas ahí” y que ella no se deje, sino que demuestre su capacidad.*
Teófilo Gutiérrez Zúñiga salió del accidente que provocó con su moto, el pasado lunes 27 de abril, alrededor de las 3 de la tarde, sobre la autopista Tuxtla-San Cristóbal, a la altura del restaurante Las Hermanas, en el kilómetro 30+800, en el cual falleció don Hilario Francisco Pérez Rosales, en medio de un operativo custodiado por la Guardia Estatal (él a bordo de una ambulancia con torretas prendidas) supuestamente malherido del accidente.
El domingo siguiente, reapareció junto a Albania González Polito, en una reunión de Morena, con un vendaje en la mano derecha, producto de la “gravedad” que lo llevó a un hospital privado desde el cual desapareció y no ha dado la cara con la familia del humilde vendedor de bolis, chiles y semillas, abuelo de 9, padre de 4 hijas, que quedó, prácticamente, desfigurado por el fuerte impacto en la cinta asfáltica, mientras el político que busca la alcaldía de Teopisca, pretende librarse de la responsabilidad moviendo sus influencias para salir impune de ese homicidio imprudencial y presentarse a las elecciones del 2027 * #JaqueConDama



