Mary Jose Díaz Flores/F&S
No cabe duda que el interés de llamar la atención con una bandera moralista, cada vez es más fuerte por parte de la diputada morenista, María Isabel Rodríguez, quien salió a marchar supuestamente, en la defensa de la familia, los valores y la niñez, pero no dijo nada, sobre el abuso sexual de un niño en el municipio de Sabanilla.
La legisladora en mención, es la presidenta de la Comisión de Atención a la Mujer y a la niñez, lo cual la obliga desde el escaño que ocupa a pronunciarse contra todos a aquellos delitos que afecten a la infancia, pero no por consigna, sino asumiendo su papel en una comisión clave para los niños chiapanecos.
La legisladora también es integrante de la Comisión de Seguimiento a las acciones de Procuración de Justicia vinculada a los Feminicidios en Chiapas; sin embargo, tampoco tiene un discurso en contra de los feminicidios que lamentablemente se incrementan en Chiapas, contrario a ello y apegada a su religión pentecostés que presume en tribuna, ha dicho que las mujeres deben perdonar a su agresor.
De acuerdo al discurso de Rodríguez, está interesada en construir un nuevo marco jurídico que ponga límites a la agenda de la ideología de género, argumentando que la autopercepción de uno no debe estar por encima de los derechos de los demás, pero le preguntamos a la legisladora, ¿Cuáles han sido las iniciativas que ha planteado para lograr su cometido? Le puedo asegurar que no tiene una sola propuesta, pero utiliza los reflectores contra la diversidad sexual como una bandera política para ganar adeptos, aunque diga que no hay intereses personales, ni de partidos, ni de religiones, en su mismo discurso habla como diputada, no como ciudadana.
De tal forma que cómo podemos creerle entonces que busca cambiar el rumbo de las leyes de género, cuando no ha propuesto nada en tribuna; cómo creerle cuando no hay un solo pronunciamiento sobre los abusos sexuales de menores; cómo creerle cuando tampoco hay un solo discurso de apoyo a las familias de mujeres que han sido víctimas de feminicidio.
Definitivamente es más circo y discursos que acciones de verdad, de una legisladora a la que le interese Chiapas. Es evidente que sus intereses son personales y que tomó una bandera que la visibilizó entre los chiapanecos, que antes ni siquiera habían escuchado su nombre.
Con Filo
El gobernador del Estado, no se anda con juegos y ha encarcelado ya a funcionarios de la Secretaría de Salud y del Icheja que se pasaron de listos con los recursos públicos. Falta comprobar que los jefes de los exservidores públicos detenidos no tuvieron nada que ver con los desvíos.
De lo contrario, tendrán que rendir cuentas, ya antes en este espacio comenté que el exsecretario de Salud, Omar Gómez, tenía varios expedientes en la Secretaría Anticorrupción, al igual que Sergio David Molina Gómez, que llegaron a las instituciones a cumplir con una función de transparencia y resultados, pero se pasaron de listos.
En el equipo del gobernador, Eduardo Ramírez Aguilar, una de las primeras funcionarias que se fue, pese a que estaba haciendo un excelente trabajo frente a la Secretaría de Gobierno es Patricia Conde, que también fue una de las mejores operadoras políticas en campaña del mandatario.
Su trabajo fue impecable, no hubo actos de corrupción a su paso por la Secgob, su salida se debió a temas personales, aun cuando era de las personas más cercanas al mandatario.
Esta postura de ERA debió ser un ejemplo claro para otros funcionarios que se creen inamovibles y que se están despachando con la cuchara grande.
En el caso del secretario de Salud, Omar Gómez, hay quienes lo defienden y responsabilizan a su corazón que es de condominio, de haberlo distraído y que, por ello, dejó pasar muchos actos de corrupción; sin embargo, todo parece indicar que hay indicios de que él funcionario, tenía conocimiento de hechos de corrupción lamentables en los que participó.
Ahora bien, en el Icheja, Sergio David Aguilar Molina, tiene una lamentable fama de corrupto y siempre mostró su incapacidad para dar resultados en las funciones que le fueron encomendadas. En este caso, se dio el lujo de decir que renunció para irse decorosamente, pero es evidente que la cola que le encontraron es la principal razón de su destitución, pues nadie le dice que no a un gobernador.
Ahora bien, los ciudadanos ya no se conforman con la detención de charalitos, quieren ver a funcionarios de alto rango que paguen sus cuentas por desviar recursos, ya veremos si en estos dos casos hay elementos para tal cosa.
Por cierto, los alcaldes de todos los municipios se deben poner a rectificar sus cuentas, pues son pocos los que realmente están trabajando, otros han comprado propiedades, ranchos y camionetas de lujo para la familia completa. Si estos recursos no están bien comprobados, en breve muchos podrían tener que rendir cuentas.
9615793947
#Chabelita



